Plan de Apoyo a la Transmisión de Empresas

Recientemente se ha publicado el Plan de Apoyo a la Transmisión de Empresas surge de la colaboración entre el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, a través de la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa, y la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (CEPYME).

Dos son sus objetivos principales

1º Asegurar la continuidad de empresas viables en peligro de desaparecer por problemas distintos a los económicos, por ejemplo falta de relevo generacional o cambio de orientación profesional. De esta manera, se evita la pérdida de capital económico y puestos de trabajo.

2º Proporcionar a los emprendedores una alternativa para establecerse distinta a la creación “desde cero” de su empresa. La compra de una empresa en funcionamiento puede ser una opción atractiva en determinados casos.

También se ha puesto a disposición de los interesados un página web: www.transmisionempresas.es, en la que además se ofrece una serie de guías, entre las que destaca la    Guía de Transmisión de empresas

Por otra parte se ofrecen diferentes acciones formativas, como “valoración de empresas” , “aspectos fiscales en la transmisión de empresas”, “aspectos laborales en la transmisión de empresas”, sin olvidar los aspectos jurídicos mercantiles. Acceso al AULA

 

 

Anuncios

Novedades tributariasde la Ley de reformas urgentes del trabajo autónomo

El título V de la Ley 6/2017, de 24 de octubre, de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo introduce varias modificaciones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con la finalidad de clarificar la deducibilidad de los gastos en los que incurren los autónomos en el ejercicio de su actividad, de forma que puedan contar con un elevado grado de seguridad jurídica.

Estas modificaciones aclaran la deducibilidad de dos tipos de gastos que tienen los autónomos en el desarrollo de su actividad económica: los suministros correspondientes a la parte de la vivienda que utilizan para su actividad y los gastos de manutención.

Deducibilidad de los suministros

En primer lugar, se aclara la deducibilidad de los gastos de suministros correspondientes a la parte de la vivienda que el profesional destina al desarrollo de su actividad económica, entendiéndose por tales los correspondientes a agua, gas, electricidad, telefonía e Internet.

Mientras que gastos propios de la titularidad de la vivienda como amortizaciones, IBI, comunidad de propietarios, etcétera, sí resultan deducibles en proporción a la parte de la vivienda destinada al desarrollo de la actividad y al porcentaje de titularidad en el inmueble que tiene el autónomo, los suministros, por su naturaleza, no admiten el mismo criterio de reparto, puesto que varían en función del consumo y, por lo tanto, el mismo se debe imputar a la actividad en proporción a la parte que quede acreditado que se destina a la actividad profesional.

La modificación introducida en la Ley viene a fijar un porcentaje objetivo para calcular la parte de los gastos en suministros que se destinan a la actividad profesional, solventando los problemas que se producen en la práctica a la hora de determinar los criterios para su cuantificación o los factores que la acreditan. Se trata del porcentaje resultante de aplicar el 30 por ciento a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.

El procedimiento para calcular el importe deducible de estos gastos se muestra a través del siguiente ejemplo:

La vivienda habitual de un contribuyente tiene 100 m².

El contribuyente afecta a la actividad económica que desarrolla 40 m².

Los gastos anuales por suministros ascienden a 5.000 euros.

Proporción de la vivienda habitual afecta: 40 m² / 100 m² = 40%

Porcentaje de deducción = 30% x 40% = 12%

Gastos deducibles: 5.000 € x 12% = 600 €

Deducibilidad de los gastos de manutención

Adicionalmente, se aclara la deducibilidad de los gastos de manutención en los que incurre el propio contribuyente en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional.

La Ley establece que se podrán deducir siempre que, además de tener relación directa con el ejercicio de la actividad económica, se cumplan determinadas condiciones, en particular que se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería y se abonen utilizando cualquier medio electrónico de pago.

El importe deducible por este concepto tendrá como límite diario las mismas cuantías que las establecidas para trabajadores por cuenta ajena en el Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Es decir, con carácter general, 26,67 euros diarios si el gasto se produce en España o 48,08 euros si es en el extranjero. Si, además, como consecuencia del desplazamiento se pernocta, estas cantidades se duplican.

Antes de afectar la vivienda hay que verficar, cómo afecta a la deducción por adquisición de vivienda habitual

¿Cómo tributan los intereses de demora que abona la AEAT?

La Dirección General de Tributos ha publicado una consulta donde aclara este asunto, la V2080-17.

En ella nos dice en primer término que en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas los intereses percibidos por el contribuyente tienen diferente calificación, en función de su naturaleza remuneratoria o indemnizatoria. Los intereses remuneratorios constituyen la contraprestación, bien de la entrega de un capital que debe ser reintegrado en el futuro, bien del aplazamiento en el pago, otorgado por el acreedor o pactado por las partes. Estos intereses tributarán en el impuesto como rendimientos del capital mobiliario, salvo cuando, de acuerdo con lo previsto en el artículo 25 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), proceda calificarlos como rendimientos de la actividad empresarial o profesional.

Por su parte, los intereses indemnizatorios tienen como finalidad resarcir al acreedor por los daños y perjuicios derivados del incumplimiento de una obligación o el retraso en su correcto cumplimiento. Estos intereses, debido precisamente a su carácter indemnizatorio, no pueden calificarse como rendimientos del capital mobiliario, lo que nos lleva al ámbito de las ganancias patrimoniales.

La determinación legal del concepto de ganancias y pérdidas patrimoniales se recoge en el artículo 33.1 de la Ley del Impuesto estableciendo que “son ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos”.

Partiendo de ese concepto y de lo dispuesto en el artículo 25 de la misma ley, los intereses objeto de consulta (correspondientes a devoluciones de la Administración tributaria, tanto las derivadas de la normativa de cada tributo como las de ingresos indebidos) han de tributar como ganancia patrimonial, en cuanto comportan una incorporación de dinero al patrimonio del contribuyente —no calificable como rendimientos— que da lugar a la existencia de una ganancia patrimonial, tal como dispone el citado artículo 33.1 de la Ley del Impuesto. Ganancia patrimonial no amparada por ninguno de los supuestos de exención establecidos legalmente y que, al no proceder de una transmisión, debe cuantificarse en el importe percibido por tal concepto. Así resulta de lo dispuesto en el artículo 34.1,b) de la misma ley, donde se determina que “el importe de las ganancias o pérdidas patrimoniales será en los demás supuestos (distintos del de transmisión), el valor de mercado de los elementos patrimoniales o partes proporcionales en su caso”.

Una vez determinada la calificación como ganancia patrimonial, el siguiente paso es determinar cómo se realiza su integración en la liquidación del Impuesto.

¿Cómo se declaran en la renta?

Tradicionalmente, con la normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas anterior a la actualmente vigente, en cuanto estos intereses indemnizaran un período superior a un año, este Centro mantenía como criterio interpretativo que su integración procedía realizarla en la parte especial de la renta del período impositivo; desaparecido este concepto en la Ley 35/2006, el mantenimiento de una continuidad en la aplicación de este criterio interpretativo y la inclusión en la renta del ahorro de los intereses que constituyen rendimientos del capital mobiliario llevan a concluir que los intereses objeto de consulta procederá integrarlos, en aplicación del artículo 49.1,b) de la Ley del Impuesto, en la base imponible del ahorro.

Ley de Reformas del trabajador autónomo. Gastos deducibles

Nos vamos a referir en esta entrada, al ámbito tributario de esta reforma.

Es destacable la modificación del artículo 30.2.5ª de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, que pretende clarificar la deducibilidad de los gastos de suministros y de manutención en los que incurren los autónomos en el desempeño de su actividad cuando lo hacen desde su domicilio:

Estos gastos son:

Gastos en suministros. El empresario/profesional que trabaje desde su domicilio, puede deducir los gastos de suministros de la vivienda (agua, gas, electricidad, telefonía e Internet) en el porcentaje resultante de aplicar el 30% a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.

Veamos un ejemplo.

Se destinan 20 metros2 de una casa de 100m2, lo que en sería un 20% de la vivienda. La suma de esos suministros, asciende a 200€/mes, excluido el IVA, Tendríamos entonces que el gasto deducible (a efectos de IRPF) sería: el 30% del gasto sobre el 20% de la casa:

Gastos afectos: 20% de 200= 40€

Gasto deducible: 30% del gasto afecto: —–>12€

Gastos de manutención. Serán deducibles los gastos de manutención del contribuyente en el desarrollo de la actividad económica, siempre que se produzcan en establecimientos de restauración y hostelería y se abonen utilizando cualquier medio electrónico de pago, con los límites de 26,67 € diarios si el gasto se produce en España o 48,08 € si es en el extranjero, cantidades que se duplican si como consecuencia del desplazamiento se pernocta.

Lo reseñable es que el gasto de debe hacer en establecimientos de restauración y hostelería y además se tienen que pagar utilizando cualquier medio electrónico de pago. NO serviría el pago en efectivo.

Nuevo Reglamento de Protección de Datos 2018 y E-commerce

Si vives en Madrid, el próximo 31 de octubre, en el vivero de empresas del Puente de Vallecas, se ha programado un taller, dirigido a empresas y emprendedores, sobre la adecuación del comercio electrónico a la nueva regulación en materia de protección de datos, que entra en vigor en marzo de 2018.

El objetivo del evento es presentar las nuevas modificaciones que van a implantarse en un futuro cercano.
También adecuar la legislación en Protección de Datos a los distintos niveles mercantiles, especialmente a los e-commerce.
La LOPD se modificó a nivel europeo en 2016, con un periodo de transición para la aplicación en las legislaciones nacionales de 2 años. Es por eso que ya se ha publicado el anteproyecto de la nueva Ley. Será aplicable, previsiblemente, antes de marzo de 2018.

Detalles e inscripción